Elegir una tarea y definir cómo comprobarla
La documentación, los presupuestos y la comunicación también requieren criterio profesional. La IA puede preparar una parte del trabajo: ordenar notas, armar una planilla, calcular con datos dados o redactar un documento. El resultado vale si conserva la información y cumple el objetivo.
Partir de un trabajo concreto
No hace falta asumir qué porcentaje de tu semana dedicás a diseñar. Elegí una tarea que realmente repitas, identificá qué insumos tiene y decidí cómo reconocer una salida correcta.
Distinguir alcances
Las capacidades cambian con el modelo y las herramientas. Algunas aplicaciones pueden interpretar imágenes o trabajar con archivos; otras sólo procesan el texto aportado. No conviertas esa capacidad en una garantía de medición, ni una limitación de una app en “la IA nunca puede hacerlo”.
Definir la prueba antes del pedido
Para una comparativa de carpinterías, una prueba útil es: cada cantidad y precio conserva su fuente; medidas compatibles; moneda, impuestos, colocación y flete visibles; faltantes separados; sumas comprobadas. “Se ve profesional” no alcanza.
Para una memoria, verificá que cada dato técnico esté en la ficha vigente. Una frase plausible sobre fundaciones que nadie aportó es una propuesta o un faltante, no una especificación confirmada.
En el ejercicio 1 vas a elegir entre tres tareas ficticias y dejar escrito el resultado, los datos y la prueba. Podés iniciar por la que tenga insumos suficientes y un control claro.
Elegir datos y cuenta
Usá una cuenta aprobada para el material y el uso. No necesitás nombres reales de propietarios ni direcciones para practicar con los ejemplos del curso. Reemplazar identificadores no elimina automáticamente confidencialidad ni autoriza una cuenta excluida.
Antes de subir planos, fotografías o memorias de una obra real, comprobá permisos y necesidad de compartirlos. Usá la porción necesaria. Si la tarea sólo requiere formato o tono, una ficha ficticia puede bastar.
Medir sin prometer horas
Registrá el tiempo habitual y el tiempo con IA para tareas comparables. Incluí preparación, generación, revisión y correcciones; verificá la misma calidad.
Ejemplo ficticio: antes tardabas 50 minutos. Preparar 10, generar 3, revisar 20 y corregir 12 suma 45 minutos: diferencia de 5, no de 47. Si faltan datos o la salida no pasó la revisión, todavía no está terminada.
Una prueba con una tarea no permite prometer ahorro semanal ni menor plazo de obra. Guardá también los errores para saber qué controles mantener.